De la claudicación intermitente a la isquemia
El síntoma más característico es la claudicación intermitente, descrita como calambres o fatiga muscular al caminar que desaparecen con el reposo. Si no se trata a tiempo por un especialista en Guadalajara, esta restricción de oxígeno puede evolucionar hacia una isquemia de extremidades severa. Es vital distinguir este cuadro de las molestias causadas por varices o la insuficiencia venosa crónica, ya que el origen arterial demanda intervenciones enfocadas en la reperfusión.
